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Liderazgo formal vs. Liderazgo informal


Pasa en las empresas, pasa en las familias y pasa hasta en los equipos de fútbol: sucede que hay líderes informales que suelen tener más influencia que los líderes formales. Y si nos referimos específicamente a las empresas vemos que quien tiene el liderazgo formal lo tiene porque algunas personas, sean accionistas o directores, lo eligieron a él, es decir una elección de arriba hacia abajo. Por el contrario, el líder informal no fue escogido así y su elección viene los trabajadores hacia él, es decir una elección de abajo hacia arriba.

 

Ampliando sobre el líder informal podemos decir que éste se caracteriza por irradiar confianza y conseguir con facilidad que se le preste atención, y esto ocurre por varias razones tales como, el tener un carisma natural o el relacionarse con facilidad o el poseer un gran conocimiento o experiencia en determinado tema.

 

Algunas veces ambos liderazgos se dan en una sola persona, pero esto ocurre las menos de las veces.  El líder formal puede tener un alto nivel de preparación y una buena experiencia, pero también puede no ser carismático ni tener una influencia natural entre los trabajadores lo cual, por cierto, no lo hace un mal líder. En contra de él, y a diferencia del líder informal, está el hecho de tener sobre sus hombros responsabilidades inherentes a su cargo y que implican tomar decisiones difíciles, las cuales no siempre son populares.

 

Pero, como anotamos, el hecho de que los líderes formales no tengan liderazgo informal no necesariamente es malo. Lo que sí es malo, es el no tener un alineamiento entre ambos y el estar enfrentados en temas básicos de la empresa, lo que puede ocurrir por celos innecesarios o por una disciplina mal entendida.

 

¿Qué hacer ante la evidencia de tener en la organización uno o más líderes informales?. Pues, en primer lugar identificarlos, en segundo lugar escucharlos y hacerles sentir que son parte importante del equipo y, en tercer lugar, convencerlos para que se conviertan en “apóstoles” que inspiren a los demás trabajadores en temas importantes para la empresa.

 

 

Alberto Haito

Director de ARELLANO

 



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